11 Septiembre, 2008

Alcalde-bala

Cuando el alcalde se acercó al cañón, supimos que deberíamos convocar elecciones. Estaba demasiado nervioso para ratificar su cargo. Se puso el casco, se santiguó, saludó a la concurrencia y se dejó caer dentro.

Silencio mortal. El siseo de la mecha. Fragaboooum, el alcalde sale dibujando un alto y bello trazado, pero en los giros para concejal empieza a perder puntos. Cuando intenta a la desesperada una carpa consistorial, se lía definitivamente y cae a la red de manera muy irregular.

El rebote lo lanza hacia el público, que celebra la pérdida del cargo con un sonoro y prolongado manteo.

 

Cuasimprovisado mecánicamente para el concurso Relatos en Cadena de la SER, ande tienes que empezar tu microcuento de cien palabras maximum con la última afrase del anterior ganador. Poseso. Que Santa Eulalia de la Frecuencia Modulada nos asista. Amén.

ecoestadistica.com