Cuando se despertó en la cama, Eder descubrió que algo no iba bien: habitaba otro cuerpo, se había convertido en otra cosa.
Intentó levantarse y se cayó de la cama. Sonó a plástico hueco contra el suelo y no le dolió en absoluto. Intentó andar pero aquello no era andar. Estiró las patas, arqueó la espalda, se sentía bien. Restalló sobre el suelo sus numerosas patas y salió de la habitación.
Clack, clack, clack. La nueva forma de arrastrarse parecía tan normal… Pero la manera de procesar intracranealmente -¿tenía cráneo?- era radicalmente diferente: sólo sentía un impulso de ir a alguna parte, sin saber a dónde.
Salió al rellano y empezó a bajar por las escaleras. Clack, clack, clack resonando en cada piso. En la calle, la gente gritaba y saltaba exhibiendo máscaras de horror y sorpresa. Una mujer convertida en mueble de diseño absurdo tarantuleaba por la acera. No faltó quien, ante la evidente provocación de sus patas desnudas y brillantes, buscara los tocamientos sin olvidar cierto romanticismo. Pero ella era cada vez más rápida.
Así y todo, a la altura de la calle Reticulière se vio arrinconada por varios encorbatados nabitiesos y tuvo que expeler un infecto gas que acabó con la escenita. Una nube tóxica gris violácea que dispersó efectivamente al galán público.
Claqueteaba y claqueteaba por la calle cuando se detuvo de golpe: supo que había llegado. La puerta abierta del garaje le atraía sobremanera. Entró y bajó. La semioscuridad y la humedad le eran propicias. Bailoteó sobre el suelo frío, canturreando. Además, allí nadie le molestaría…
Encontró un buen sitio, una esquina húmeda y limosa, se acurrucó y se quedó dormida.


Veo que los sueños tienen una presencia muy fuerte en tus cuentos… me parece bien. Sigue así.
Te dejo una invitación para que pases por mi blog: proyectoazucar.blogspot.com
por Dragón de Azúcar — 20 July, 2008 @ 4:25 am
esta metamorfosis de dimitri me ha gustado especialmente :D
por trancius — 21 July, 2008 @ 11:54 pm
Es genial, me encanta, me tuvo en la punta de la silla. Lo mejor, nada predecible.
A mi me gustaría despertar un día y ser de otra especie, tb me gustaría hacer algún ruido extraño, con los pies o con la boca, lo que sea.
“Encontró un buen sitio, una esquina húmeda y limosa, se acurrucó y se quedo dormida.”
Esa parte es muy dulce, no sé porqué, pero es muy dulce.
;))
por Petite Lièvre — 24 July, 2008 @ 1:29 am
qué de cosas interesantes…veo..leo mejor.
por yeruska — 24 July, 2008 @ 6:01 pm