9 Junio, 2008

Naranja

Mientras sentía las últimas pulsaciones endemoniadas del eterno speed y los grupos de pensamientos móviles seguían saltando de cavidad en cavidad cerebral, la música empezó a sonar más lejos, la conversación cercana desapareció y de repente la oscuridad estalló en un formidable fogonazo naranja.

Todo naranja. Sintió bajo el costado, el hombro y la pierna la superficie rugosa, cálida y palpitante. Se encontró mejor, casi saludable. Decidió levantarse, y lo hizo despacio, escrutando el nuevo escenario. Nadie. Nada. Bien. Y aquella superficie naranja, que palpitaba y ronroneaba bajo sus pies, le invitó a seguir andando.

Y anduvo y anduvo sin importarle todo lo demás.

 

4 Comentarios »

  1. (8)
    Un verano naranja
    quiero de ese sabor.
    (8)

    Para mi es inevitable, relacionar el naranja con verano, pues su texto oscuro, me muestra una noche de verano, pero tb me indica que a usted no le gusta mucho. El verano digo.

    Besos

    por petit lièvre — 10 June, 2008 @ 8:32 pm

  2. Todo termina en naranja? O solo es un comienzo?

    por Dr Minesot — 11 June, 2008 @ 7:56 pm

  3. Eso es para los que dicen que el speed no hace nada…

    por Dragón de Azúcar — 12 June, 2008 @ 1:24 am

  4. Siempre he pensado, amigo Dragón, que el speed pasará a la historia como una de las mejores drogas, despreciada por la mayoría como los grandes genios.

    Tengo que explicarle cosas del chicote, compadre Minesot? Sabe ud bien que no…

    No pensaba decir nada contra el verano. Y precisamente eso, Petite Lièvre, es lo que más me fascina. Que lo que tiene que salir acaba saliendo, que cada pupila ve cosas distintas.

    por Dimitri — 12 June, 2008 @ 3:39 pm



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