-Mamá, ellas dicen que soy rara.
Ella no contestó y acarició dulcemente las vértebras gelatinosas de su exoespina dorsal hasta que se quedó dormida.
Dedicado a matamala.
Sin comentarios todavía.
Nombre
E-mail
Escriba aquí su comentario. Descuide, su e-mail permanecerá oculto.
Anti-spam measure: please retype the above text into the box provided.