Se despertó en plena noche frotando la cabeza contra la almohada como un niño tonto retozón. El aterrizaje en la consciencia le llevó al intenso y desagradable picor. La zona era mínima, algo más arriba de la frente y como a medio palmo de la oreja izquierda: una tierra de nadie en pleno cráneo.
Esta vez no era resaca, ni una pesadilla. Era algo físico.
Se despertó del todo, se rascó frenéticamente hasta que el dolor tapó al picor y empezó a sangrar. Se levantó de un salto, una aspirina, unos quejidos a media voz resonando en la casa. Rasca, sangra.
A la cuarta copa de vino consiguió volverse a dormir, y esta vez sí que hubo pesadilla.
Se levantó rascándose mecánicamente, la almohada perdida de sangre. Cuando llegó al baño y se vio en el espejo entró en pánico.
Dedicado a la Petite Lièvre.
[tubicontinued]

¿Un bonito ramillete de violetas peinable? ¿Acaso un prometedor negocio de horticultura cabecil? ¿Un tercer ojo craneal? ¿O tal vez estemos frente una canción infecta y adherida que se ha hecho fuerte y mutado a tumor cerebral?
Hagan sus apuestas. La mejor recibirá un fastuoso regalo… ¡de valor incalculable, señora!
por Dimitri — 29 February, 2008 @ 3:28 pm
me pido larva alojada bajo el cuero cabelludo.
por miren-ninaz — 29 February, 2008 @ 3:59 pm
Me gusta esa textura de algo extraño que le das a los cuento. Igual que en el de las botas naranjas.
Yo me pido que lo que le está saliendo en la cabeza es un mueble de hueso. Los deja salir un poco y después de cortarlos los deja crecer en romojo hasta que tienen el tamaño adecuado para exponerlos en su galería de arte.
por Arilena — 1 March, 2008 @ 11:01 pm
Me encanta, me encantan los despertares, cada despertar es una historia distinta.
Me espero lo que sigue…
Gracias
Un beso
por Petite Lièvre. — 3 March, 2008 @ 7:32 pm
Horticultura, una cebolla, así cada vez que necesites desahogar haces un pequeño corte y a llorar, después del llanto llega la paz interior
Besos
por anonimo — 4 March, 2008 @ 10:49 am
Justo en la zona del picor había un montículo sanguinolento por el que asomaba una criatura algo ratonil que agarraba con sus manitas los bordes del crater-craneal y miraba con ojos espantados el mundo al que había venido a brotar
por anhela — 4 March, 2008 @ 10:49 pm