-Cállate y date la vuelta.
Se dio la vuelta, cerró los ojos. Sintió la larga y dura uña bajando, electrizando su espina dorsal. Un escalofrío. Luego sintió el acero, frío, ardiente. Aquí allí. Tensó las ligaduras de las muñecas cuando notó el minúsculo corte. Brotó entonces la pesada, caliente, gota de sangre. Con esto, sus rodillas flojearon y cayó sobre la mullida alfombra.
Él simplemente se montó a horcajadas y continuó con la labor.

joder este puede servir esta super bien
por ainara — 31 January, 2008 @ 2:05 pm
joder tio me sigue pareciendo flipante
por ainara — 19 February, 2008 @ 1:17 pm