Entre 2014 y 2017 se instaló, por justa democracia, un gobierno de terror liberal. Entre otras profesiones consideradas contaminantes, la de titiritero se llevó la peor parte. Tal era su capacidad de hacer sonreír y reflexionar al vulgo. Fue famosa en aquella época una pequeña compañía -"The Minimettes"- que burló innumerables veces los controles virtuales y a la policía terrenal. La Era Neurodigital daba sus primeros pasos y los espectáculos retinopalpables llevaban años abocados a un cruel ostracismo.
Una tarde, mientras The Minimettes hacían reír a mandíbula batiente a un grupo de animales biónicos en un particular bosque verdegrís, las Fuerzas de Impacto cayeron sobre ellos. En unos minutos, fueron ahorcados con las cuerdas de sus propios títeres del árbol más cercano. Con las piernas inertes colgando sobre el minúsuclo escenario, Antke dio a luz una vez muerta. El feto ensangrentado cayó sobre el teatrillo y luego al suelo. Los animales, escondidos y aterrados entre los arbustos, le recogieron y cuidaron.
En cuanto tuvo el más mínimo destello de razón, Mumu supo que dedicaría su vida a ser titiritero.

guau…
por silvia — 26 December, 2007 @ 1:55 pm
un comienzo(o no) extraordinario, lleno de imágenes potentes que enganchan por los huevos la avidez del lector. Uno lo quiere paladear porque sabe que le va a encantar seguir leyendo
por matamala — 27 December, 2007 @ 1:05 pm
quiero ver crecer a Mumu. Lo necesito.
por miren-ninaz — 11 January, 2008 @ 4:21 pm