Siempre hacía lo mismo, una y otra vez: pasar por encima de los ojos, pisándolos hasta casi hacer estallar los globos oculares con sus pies. Pero cuando se encontró con aquellos ojos verdes, no saltó por encima, ni pasó de largo ni nada. Ni siquiera se movió. Simplemente bajó la mirada y encajó como pudo el beso.
Los ojos verdes sí estallaron, deshaciéndose en muerte líquida, cuando él los pisó y siguió su camino.

Hola Dimitri
Me encanta este,” deshaciendose en muerte liquida”.
Gracias por escribir, suerte de poder leerte.
por ainara — 17 December, 2007 @ 5:50 pm
joder esque me flipa esa frase
por ainara — 31 January, 2008 @ 2:07 pm