Es un establecimiento único, con un olor muy especial. La carnicería de Nouredine es conocida en todo el país, pero nadie quiere entrar nunca. Y cuando alguien lo hace es en grupo, en familia. Las caras contraídas, los ojos muy abiertos y todo ese silencio. Nouredine les saluda mostrando su viejo cuchillo, es la tradición. Entonces el familiar elegido se coloca y Nouredine procede. El honor familiar y un pañuelo en la boca ahogan los gritos. Nouredine es muy habilidoso desollando, así que pronto la carne cae sobre la balanza. El peso señalado mide el sacrificio del familiar en gramos.
En silencio, con un sollozo sordo de fondo, la familia sale. Tendrán comida para unas semanas más. Dentro, Nouredine esparce el charco de sangre con una mugrienta escoba y después limpia su cuchillo, mientras no piensa absolutamente en nada.


mu bueno, como pa comerte un taco de ojo
por coyote — 5 September, 2007 @ 10:27 am
Genial, un poco cursi y rosita, pero a mi me ha encantado, hoy ni meriendo ni ceno pero me ha gustado igual….
por algaabad — 6 September, 2007 @ 9:16 pm
El más puro estilo Dimitri! Los relatos gore, el psicoloquesea… es único. Me encanta, redondo.
por La Piedra Cerebral — 18 October, 2007 @ 5:40 am
Delicatessen?
por sebastianDell — 18 January, 2008 @ 4:56 pm