El incendio nos sorprendió en la cama. Yo cayendo en lo más hondo de sus ojos. Él casi dentro de mí. Fue él quien oyó y quien tomó las decisiones rápidas. Las más difíciles…
Salimos. Corrimos. Vimos el acelerado espectáculo de humo y caras de pánico. Los coches a toda velocidad, descontrolados, huyendo todos en la misma dirección. El caos. Un tanque, algunos helicópteros. Colgando de su mano, yo sonreía por inercia…
-Espera –le dije y me detuve-, he perdido un zapato.
-…
-Son mis favoritos. ¿…?
-Si corremos tal vez pueda descalzarte otros.
Corrimos y corrimos. Fuera de todo estaban los demás. Muchos no habían logrado escapar y era más que tarde para salvar a nadie. Mi sonrisa, ya torcida sin zapato, se resquebrajó y empezó a temblar.
Todas nuestras miradas decían lo mismo, y no podían escapar de la contemplación. Animales que miran al fuego con horror, robots que se llevan las manos a la cabeza. Él me abraza. A una muñeca soñadora que levanta un pie sin zapato. Y no podemos dejar de mirar cómo desaparece entre las llamas el mejor almacén de juguetes que conoceríamos en nuestras vidas…
Escrito con una rapidez poco usual, la historia de éste fue ver -¿leer?- la noticia y tenerlo listo en muy poco tiempo. En horas, quiero decir. Bueno, a veces pasa. Pocas. Es uno de mis favoritos absolutos.


estoy con coyote, pero la verdad es que este me produce ternura… ¿serán los zapatos? o los puntos suspensivos….. espero que haya más en breve-
por silvia — 8 August, 2007 @ 10:38 am
este ya lo habia leido en algun fotolog no??
me gusta…
por santakopower/santakopobre — 8 August, 2007 @ 4:57 pm
Hay relatos que merecen una serie de relatos, no sé, por opinar…
por La Piedra Cerebral — 18 October, 2007 @ 4:26 am